Sigo teniendo problemas para el posteo. Cuando pienso, por ejemplo, en el individuo que cayó en la presidencia de mi país, me repito que si no hay nada verdaderamente relevante que decir, es mejor no decir nada. Para hablar pendejadas y contradecirse al día siguiente tenemos suficiente con personajes como él. Y no está sólo, simplemente es de los más notorios.
Así que poner un post por el simple hecho de sentir que estoy escribiendo en el blog me parece una gran estupidez. Pero no postear me quita el sueño. Y en ese movimiento pendular me la paso.
Finalmente, como ven, yo también puedo contradecirme y aunque suene bien redactado y todos los etcéteras, acabo de escribir un post que no dice en realidad nada relevante y que terminará aqu´plasmado sólo para yo sentir que no he dejado de escribir en el blog. Circularmante triste, si se quiere. Una cosa es verdad, el individuo que cayó como plaga en la presidencia de mi país habla muchas pendejadas y se está gastando la plata de todos los venezolanos, cosa que yo no le he hecho a nadie (porque a los que les he pedido, les voy a pagar).
julio 10, 2008
junio 25, 2008
ES EL BLOG, IMBÉCIL
Ese, que yo creé y que ahora atormenta mis noches, mis sueños, mis ocupaciones. Ese que hice porque me-dio-la-gana y sin embargo ahora vive sólo y me mira feo cuando advierto que llevo más de un mes que no lo he alimentado. El mismo que a veces me da como lástima, porque veo nulos comentarios y no tiene contadores para saber si alguien en el planeta lo lee alguna vez. Y ciertas noches me regaño en el espejo porque coño, cómo es posible, si acabo de sentarme cinco minutos y aquí,ahora ya hay un post. ¿Qué diablos te cuesta? ¿Ah?¿Se puede saber?
mayo 13, 2008
marzo 14, 2008
marzo 04, 2008
QUÉ EXTRAÑO DE MI PAR DE DOS.

Al cumplirse un mes desde que Vero Y Santiago se marcharon a Venezuela, lejos de mí, puedo hacer un recuento de esas cosas que no notas todos los días pero que conforman tu vida (con ellos).
Extraño de Vero:
-Su cuerpo a mi lado en el sueño. Ese complemento sin el cual la cama es un terreno inmenso que la verdad, ni provoca conquistar.
-Su risa libre cuando acierto con un chiste, con un comentario (porque cuando es malo el chiste puede ser bastante ácida).
-Sus cabellos que me hacen cosquillas en la cara.
-Nuestras conversaciones sobre el proyecto común que es nuestra vida.
-Sus labios.
-Ver televisión juntos (si no está, simplemente no prendo ese aparatejo).
-Ese momento increíble en que estamos al fin solos porque Santi se durmió.
-El lunar en su ojo (el diamante caoba) y el del tobillo.
-Que me muerda (aunque me molesta cuando está y se va a sentir con derecho cuando lea esto).
Extraño de Santi:
-Cuando se para entre mis piernas y recuesta su cabecita en mi muslo.
-Cuando le pido un abrazo de amor...y me lo da.
-Cuando Vero se lo lleva en las noches y se despide con la mano porque va a dormir.
-Su carita mojada cuando juega en la bañera.
-Su imitación de los pinguinos.
-Que me haga "ojitos".
-Verlo dormir en su cuna en la madrugada.
-VErlo dormir en cualquier momento en realidad.
-Cuando llego de la calle y me quita la gorra y se la pone él.
No sigo, porque es demasiado evidente que cuando no están, mi vida es un espacio vacío.
marzo 03, 2008
INOCENCIA

Un día más de trabajo ordinario en la agencia. Sebastián se acerca a Ricardo que dibuja desaforadamente en el cuaderno de bocetos pequeños dibujos conceptuales que el mundillo publicitario saca de CD´s recopilatorios y usa en sus avisos. Los suelen llamar “cliparts”, con esa maña que tienen ellos de llamar todas las cosas en inglés, como si eso fuera más profesional. Total que Ricardo hace cliparts y Sebastián lo observa cuidadosamente. “Son buenos”- dice y Ricardo agradece humilde. Allí Sebastián se lanza toda una disertación enorme sobre lo lucrativo que puede llegar a ser llamar a la empresa de los CD´s y ofrecerle los cliparts contra jugosa remuneración y que ello sería estupendo negocio por algo que Ricardo igual hace pero por puro ocio. Ricardo, inocente como es, le dice que no sabría contactar a la empresa comercializadora de CD´s con cliparts. Sebastián entonces le dice que no sea tonto, que internet es una maravilla para eso de contactar y que él podría enviar los cliparts a los interesados por ese cable intangible que llaman red. Ricardo accede, no con mucha emoción, y entrega su cuaderno de cliparts al Sebas.
Aquí aumentan las diferencias abismales entre los dos hombres porque Sebastián se pone inmediatamente manos a la obra y se conecta en la red, conversa con los señores-extranjeros-vende-CD´s y conviene en una jugosa suma por cada dibujito (sí, en definitiva son sólo dibujitos). Todo esto por medio de una sarta de patrañas en las que Sebastián queda como el autor directo de los cliparts ante los americanos y para Ricardo como un amigo preocupado y diligente que le consiguió ingresos iguales a 15 dólares por dibujito cuando el Sebas cobra en realidad 150 dólares por cada pequeña obra (clipart, pues. O dibujito).
Pasa el tiempo y Ricardo feliz compra algunas golosinas y juegos de playstation con su ingreso extra mensual a cambio de pasarse las madrugadas dibujando como poseso por lo que cada golosina significa un centímetro de ojeras y cada juego tres arrugas y 15 bostezos diarios, mientras el buen Sebas compra casas, carros y trajes Armani, viaja por el mundo y se retira de la agencia para atender sus muchos negocios sin ojeras y sólo algún bostezo porque sí se acuesta tarde debido a tanta fiesta y tanto brindis en su honor.
Cierto día, años después, aparece Ricardo muerto de un muy fulminante paro cardíaco frente a los casilleros de correo de su apartamento con una revista de diseño por suscripción arrugada en las manos que muestra en portada al diligente y buen amigo Sebastián rodeado de los dibujitos de Ricardo en una lujosa oficina y señalado en grandes letras amarillas como el autor de los cliparts más vendidos en CD alguno en la historia del diseño gráfico y el ilustrador más rico del planeta y sus alrededores gracias a su talento ilimitado.
Al entierro de Ricardo van todos sus amigos de la agencia porque fuera de su trabajo no tenía muchos afectos. Sebastián paga una hermosa corona del color de las letras de la portada de la revista que tenía Ricardo en sus manos al momento de morir y fumándose un cigarro en la sala de la funeraria ve a Raúl, Director de Arte de la misma agencia que con lágrmias en los ojos dibuja compungido en su cuaderno lindos dibujitos conceptuales. Sebastián se acerca y lo observa cuidadosamente. “Son buenos”- dice y Raúl agradece humilde. Allí Sebastián se lanza toda una disertación enorme sobre lo lucrativo que puede llegar a ser llamar a la empresa de los CD´s y ofrecerle los cliparts contra jugosa remuneración y que ello sería estupendo negocio por algo que Raúl igual hace pero por puro ocio. Raúl, inocente como es, le dice que no sabría contactar a la empresa comercializadora de CD´s con cliparts. Sebastián entonces le dice que no sea tonto, que internet es una maravilla para eso de contactar y que él podría enviar los cliparts a los interesados por ese cable intangible que llaman red. Raúl accede, no con mucha emoción, y entrega su cuaderno de cliparts al Sebas.
febrero 24, 2008
CABELLO DE ANGEL

Cuando la longitud del cabello dorado de los ángeles interfiere con el libre movimiento de sus alas, éstos lo cortan con una tijera de oro desde la base del cráneo y lo esconden celosamente en un curioso fruto de la familia de las calabazas. Sólo cuando se encuentran los cabellos dentro del fruto ya descrito, puede uno, con total tranquilidad, preparar el famoso postre. NUNCA intente cortar los cabellos directamente de un ángel, pues esto suele molestarlos bastante y en consecuencia el postre saldrá, invariablemente, amargo y sin cuerpo.
NOTA: Aunque le cueste creerlo, el consumir este dulce NO significa un acto de angelofagia y está permitido en los códigos legales de todos los universos, siempre y cuando, repetimos, el cabello haya sido cortado por el propio ángel en un acto solemne de libre albedrío.
febrero 05, 2008
PENSAMIENTO:
"La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo".
Barrault
Barrault
PALABRAS DICHAS 1 SEGUNDO ANTES DE MORIR.
En la bitácora también quedan registradas ciertas pendejadas fruto de los brain stormings entre creativos en una agencia de publicidad. Entre comercial y comercial se llega a hablar de las cosas más incongruentes. Esta lista es fruto de una de esas reuniones: Frases que adquieren todo su sentido y dramatismo sólo al saber que fueron dichas un segundo antes de morir. Que las difruten.
No, yo no pedí sushi.
…huele como a gas.
¡Quítamelo, quítamelo!
…de do, piringué. ¡Corto el azul!
Sí, sí, hoy ya me siento mejor.
No pica, ¿verdad?
No te preocupes, si ya comió no ataca.
No, por favor, no me sueltes.
Salta ya, sí aguanta a dos.
¿Lo trajiste?¿Trajiste el antídoto?
Algo me rozó el pié.
Jálale, no está cargada.
¡Nos rendimos!
Dime que me voy a salvar.
Prende el cerillo que no veo nada.
¿Y esa máscara de Jason por qué?
Nos salvamos, llegó la policía.
Cuando es un infarto…¿Duele el brazo derecho o izquierdo?
Alguien está sangrando aquí.
Síganme. Creo que por aquí es la salida.
Si aceleras, pasas.
De un brinco llego.
NO-TE-MUEVAS.
Debajo del marco no te pasa nada.
Le doy la billetera pero no me haga daño.
¿Estos dos cables de qué son?
¡Bájate cabrón!
Juan. ¿Qué haces aquí a esta hora?
No, yo no pedí sushi.
…huele como a gas.
¡Quítamelo, quítamelo!
…de do, piringué. ¡Corto el azul!
Sí, sí, hoy ya me siento mejor.
No pica, ¿verdad?
No te preocupes, si ya comió no ataca.
No, por favor, no me sueltes.
Salta ya, sí aguanta a dos.
¿Lo trajiste?¿Trajiste el antídoto?
Algo me rozó el pié.
Jálale, no está cargada.
¡Nos rendimos!
Dime que me voy a salvar.
Prende el cerillo que no veo nada.
¿Y esa máscara de Jason por qué?
Nos salvamos, llegó la policía.
Cuando es un infarto…¿Duele el brazo derecho o izquierdo?
Alguien está sangrando aquí.
Síganme. Creo que por aquí es la salida.
Si aceleras, pasas.
De un brinco llego.
NO-TE-MUEVAS.
Debajo del marco no te pasa nada.
Le doy la billetera pero no me haga daño.
¿Estos dos cables de qué son?
¡Bájate cabrón!
Juan. ¿Qué haces aquí a esta hora?
febrero 04, 2008
HIJOS DE BITÁCORA.

Llevo, desde hace más de 10 años, cuadernos bitácora. Empezaron como herramienta de trabajo creativo, para tener las ideas y los caminos creativos recopilados en un solo lugar, y poco a poco se fueron llenando de pensamientos, inicios de historias, anécdotas, datos, recortes, boarding passes, y un largo etcétera. Me acompañan en los viajes, en las noches y ya no puedo dejar de tener uno a la mano, casi siempre.
Pensamientos míos y de otros han quedado registrados en esas páginas para no caer en el olvido. Estos son algunos de ellos:
Déjame transplantar mi alegría en el matero de tu boca.
Dijo el ladrón:
Dame todo lo que tengas.
Y dijo el hombre:
Todo lo que en verdad tengo es lo único que no te puedes llevar.
Este era un hombre que tenía muchas GANAS. Luego pasaron los años con su estela de deterioro, se le cayó el palito a la “G” y sólo le quedaron CANAS.
Si pasan más de dos horas y no has aprendido nada nuevo, revisa tu pulso, es probable que hayas muerto.
CELULITIS: Especie de otitis producida por abuso en el uso del celular.
He estado en el retén de Catia y en Disneylandia… en ambos lados lo que encontré fue gente, pana, gente. MAÑE.
En la película de mi vida yo siempre he sido actor secundario. AS
Me debo estar haciendo viejo porque toda vaina es un cuento. CC
Una colilla es un señor amarillo con un sombrero gris.
Antes yo era peor, yo mismo me aburría de mí. AS
En la playa, como en la vida, está marcado el camino ya recorrido.
El que está por recorrerse está siempre impreciso.
La vida es como una hallaca. ¿Por qué tenía que tocarme la hoja a mí?
¿Te gustan los niños?
Antes al horno, pero ahora ni eso porque me metí a vegetariana. ACP
Vamos en busca de alguna estrella que se le haya olvidado que está nublado. MEQ
Acerca de Caracas:
Esta ciudad es como una colcha de retazos.
Si vieras y sintieras el mundo como yo, respetarías mi locura.
Cordura:
Cordón de extrema dureza que nos ata a un mundo triste, pobre y limitadísimo.
No importa el resultado si el proceso ha sido armónico. MEQ
La luna puede ser:
La pelota olvidada de un ángel juguetón.
La tasa de un caucho del carro de Dios.
El final luminoso del caño dentro del cual vivimos ¿o no te habías dado cuenta?
La válvula por donde se infla el cielo.
El espejo donde se mira el sol. AS
Siento que me estoy volviendo lechuga, y no quiero terminar mis días a la vinagreta.
Estoy madurando una idea, cuando se caiga de madura te la cuento. MEQ
Un suspiro es el espíritu del viento, porque va hacia dentro.
El hijo menor del viento es el soplo.
El hipo es un hijo prematuro del viento.
Dadme un punto de apoyo… y me recostaré a admirar el firmamento.
Si la naturaleza se opone a nuestros designios,… aprovechemos la lluvia y bailemos mojándonos.
A mí cuando algo me mata, me mata bien. MEQ
NOTA: Las frases sin iniciales en máyúsculas al final son las mías.
diciembre 29, 2007
julio 31, 2007
05-06-07 y Eliseo Alberto.

No, no es un conteo, es una fecha. Cinco de junio del 2007. Ese día, a eso de las dos de la tarde, nos sentamos en un restaurant con Eliseo Alberto, Lichi, el escritor.
La guayabera negra no podía obviarse porque el hombre es grande, lo que quiere decir que había mucha guayabera. Mi silla estaba delante de él, del otro lado de la mesa, invitado extra porque no tenía nada que hablarle sino más bien mucho que oírle.
Cuando llegué, hablaban del documental de la filmación de una película muy vieja sobre extraterrestres que llegaban a Cuba. Lichi contaba, primero con una cerveza, luego con un tequila, que la película era una cosa casi naif, rodada con actores sacados de las casa del pueblo y con unos efectos que más bien parecían defectos. El caso es que hay un plano de esa película, que el editor dejó fuera del montaje final, donde se ve y está en el documental, que era más o menos así: la cámara enfoca desde lejos a la iglesia del pueblo. Se acerca poco a poco y enfoca el campanario, dando vueltas alrededor de él sube, sube, sube y enfoca la campana misma del campanario. Se acerca, se acerca, entra por el arco que deja ver la campana, le pasa por un lado a la campana, sale por el otro arco, flota bajando por encima de la calle, enfoca la casa frente a la iglesia y se mete por la ventana. Fin.
Un plano así no tendría nada de extraño hoy, pero hace más de 60 años con el equipo de filmación que podía tenerse en un pequeño pueblo de Cuba… ni Orson Welles.
Total que en el documental le preguntan al director que por qué no pone ese plano en la película y que cómo se hizo. El director contesta: No lo pongo en la película porque yo soy el director y yo no hice ese plano. Con respecto a cómo se hizo, no tengo la menor idea porque el equipo de producción que estaba conmigo no lo hizo. Ante las dudas que surgen y la pregunta directa del entrevistador del documental, sobre la autoría de la toma, el hombre dice inmutable: ¿Qué quién la hizo?¿Y quién va a ser? La hicieron los extraterrestres.
Luego nos cuenta de San Antonio de los Baños, la escuela de cine en Cuba. Como depende del régimen y parte importante del régimen es la propaganda oficial, las autoridades deciden que en el primer curso de Cine de la escuela debe haber un Boliviano. Total que consiguen al boliviano y entra en el primer curso. El boliviano no es que no sabía mucho de cine, es que nunca había visto una película. Quién sabe de qué zona de cultivo de hoja de coca sacaron al pobre hombre, pero el caso es que se convirtió seguramente en el primer hombre en hacer un curso avanzado en una escuela de cine sin haber visto antes una película.
El caballito de tequila en las manos de Lichi se ve como cuando Gandalf, el mago del Señor de los anillos, come en la mesa de Frodo. Parece que va a romper el minúsculo vaso en cualquier momento con sus macizos dedos. También llora al revés. No llora, para ser honestos, porque en la mesa no se tocaron temas de llorar, pero sus lagrimales tienen malas las empacaduras o algo así y permanentemente hay líquido que sale de sus ojos, que en lugar de salir por donde a todos nos sale (por ambos lados de la nariz) le sale a él por la comisura exterior de los ojos.
Lichi sí habla de llorar. Nos cuenta de capítulos de las novelas escritos entre lágrimas. Difícil de imaginar un hombre tan grande, encorvado frente a una computadora, llorando a moco tendido, mientras teclea solo. Pero también es difícil imaginar que está aquí sentado este tipo, y es él el que ha escrito tantas páginas increíbles. Las de “Caracol Beach”, las de “La fábula de José”, las de “La Eternidad por fin comienza un lunes”, las crónicas, y esas son sólo las que yo he leído. Y es un tipo, como cualquiera de los que está sentado en la mesa. Bueno, más grande sí. Y bueno, es el único que llora para atrás.
Hablamos de todo y hay tiempo para recordar frases de esas que nos dice alguien y nos marca. Eliseo cuenta en momentos diferentes:
“Mi papá decía que es más difícil hacer las cosas mal, que bien”.
Y: “Mi mamá decía que la gripe, sin medicinas dura 15 días, y con medicinas lo que dura es dos semanas”.
Al saber que Arturo y yo somos venezolanos nos contó que a una tía de él la llamaron de la embajada de Venezuela indicándole que era descendiente directa del Libertador Simón Bolívar y que había una ley en Venezuela que permitía dar la nacionalidad venezolana de manera automática a cualquier descendiente directo de Bolívar. Arturo cuenta que su abuelo era de apellido Bolívar y que le pusieron de nombre Simón. Concluyen que por ahí tal vez son hasta familia y Eliseo completa diciendo: ¡Entonces, soy tu tía!
Se habló mucho del perdón. El perdón es tema recurrente de las novelas de Eliseo Alberto. El perdón, la pérdida, el amor, el sacrificio. “No amar a nadie es una inmoralidad”, escribe Beto Milanés en su libreta del soldado. Por esos caminos iba la conversación y Lichi estaba verdaderamente inspirado hablando del perdón. La coversación ya no era grupal, Lichi le hablaba a Arturo, volcado hacia él sobre la mesa, sus manos como aspas, emocionado. Una de esas aspas se enredó con una jarrita de leche que vino con los cafés. En su ascenso por los aires la enganchó y la hizo volar hasta aterrizar aparatosamente en el borde de la mesa donde estaba Arturo. La leche se escurrió por el mantel y empapó el pantalón de Arturo, que brincó de la mesa en fracción de segundo. Entonces Lichi mira a Arturo, pone cara del gato con botas de Shrek y le dice con voz finita: ¿Ves?¡Perdóname! Entre risas, Arturo lo tuvo que perdonar.
Quedó comprobado que las manos de Eliseo eran como esos tipos que parecen matones a sueldo pero duermen con un peluche. Vimos pasar los vasitos enanos de tequila por sus dedotes muchas veces y nunca rompieron ninguno. Perro que ladra no muerde. Creo que los tequilas le amplificaron los síntomas de una resfriado mal curado y sus ojos lloraron siempre al revés pero más. Eso no impide que tome el libro “La fábula de José”, después de decir que era para él su mejor novela, y la abra hacia el final para leernos con las cadencias y silencios con que lo escribió, el último capítulo. La mesa queda en silencio mientras en las páginas del libro se desencadenan huracanes. “Rabos de nube les decimos en Cuba”. Es mágico. Al menos yo puedo oir así toda la novela. Cuando la lee el autor se pueden ver las costuras, porque la leen como la escribieron, puedes sentir los matices reales, la cadencia, no tiene igual. Se tarda en ubicar el punto por dónde empezar a leer, sus lentes se paran de puntillas en el borde de la nariz y las lágrimas en retroceso ya hicieron un cauce entre las arrugas. De pronto lo veo cansado, como si le pesaran cosas. Poco después comenta que en menos de un año murió su madre y una hermana. Tal vez sea demasiado para 365 días.
Cuando nos fuimos, yo viajé con él en la camioneta que lo llevaría a su casa porque mi oficina quedaba en el camino. Me cuenta un rato de las veces que han querido hacer la película de Caracol Beach y cómo cada director ha querido cambiar el lugar y la nacionalidad de los protagonistas para adecuarlos a la suya y a sus intereses. Me cuenta de uno que quería cambiar una frase de un diálogo de la novela y le decía en su cara que ese personaje debía decir en ese momento algo “más profundo”. El le dijo: “Dime la frase “más profunda” que debería decir, no me digas que diga “algo” más profundo. Y cuando me digas esa línea “más profunda” te digo si la cambiamos o no”.
No entiendo para qué pagan los derechos de una historia que es de una manera para luego convertirla en otra cosa que no tiene nada que ver. En un show de Les Luthiers pasa algo parecido. En un momento el locutor dice: “La obra “las majas del bergantin trata de unos marinos de la corona que deben llevar a unos piratas por mar para ser juzgados en Cadiz. Es la adaptación de una novela de (…) y la adaptación no fue nada fácil, ya que la novela trata de un labriego que vivía solo con su loro (risas)…No fue fácil”. Así están algunos Directores.
Total que el Gandalff de guayabera se fue a su casa. No rompió ningún caballito, no tenía guardaespaldas, se mostró sin armaduras y nos ganó para siempre.
CUANDO LOS ANGELES SE REGRESAN

PARA EMILIA
-No pasa mucho, gracias a Dios, pero algunas veces los Angeles se regresan.
Esto me lo decía el viejo, sentadote en su trono burdo y grande, como quien está en una mecedora. No lo era, las patas eran macizas, pero él se agarraba de los brazos y se lanzaba hacia atrás con un cigarro humeante en la mano izquierda como si sí.
-No entiendo.
-Hijo, todos estamos aquí aprendiendo, la mayoría. Somos espíritus en la escuela. Cada vida un grado. Si no entendiste, repites. Es así para casi todos nosotros.
-Ajá.
-Pero hay espíritus, muy pocos, gracias a Dios, que no. No vienen a aprender nada porque ya lo aprendieron todo. Son sabios, inmensamente sabios y ya entienden a la perfección que todo el proceso se reduce a vivir el amor. Y cuando eso pasa, amas. NO hay más. Esos pocos vienen a dar. Y cuando demostraron su punto se van.
-¿Y quienes son?
-Aquí son niños. Así los vemos nosotros. Todos los niños parecen ángeles, pero algunos pocos, gracias a Dios, en verdad lo son. Vienen a dar su regalo, envuelto en papel de sonrisas y carreras, caricias y travesuras, rompen dos floreros, hacen rodeo con un perro, te llenan de amor y se van.
-¿así y ya?
-Ya no tienen nada que aprender. Se saben los exámenes y las materias, las manías de cada profesor. Vienen un tiempo, cinco meses, cuatro años, entregan su enseñanza y se van. Y no se van porque se aburran. Se van porque hay más enseñanzas que entregar. Son ángeles, es su trabajo. Además no son tantos, gracias a Dios.
-¿Y no los vuelves a ver?
-El que conoce a un ángel, lo ama. Y el que ama a un ángel no lo pierde nunca, porque un ángel deja el cuerpo pero se queda en el corazón. No son muchos, gracias a Dios, pero es imposible olvidarlos.
-Me gustan esos ángeles, pero hay algo que no entiendo.
-Dime y si sé, te lo explico.
-Si son tan marvillosos esos ángeles, ¿por qué cada vez que dices que son muy pocos, dices también que “gracias a Dios”?
Los ojos del viejo se quedaron clavados en los míos. Por un segundo me pareció ver en sus pupilas aparecer una grieta, de arriba abajo, como si por dentro se hubiera astillado. Su voz también se llenó de grietas y al verlo así a mí también se me aguaron los ojos. Cuando empezó a hablar parecía estarse desinflando.
-Ay, hijo. Digo “gracias a Dios” porque son maravillosos, pero es muy difícil, muy difícil, verlos partir.
21/07/07
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